El viernes 26 los santiaguinos fuimos testigos de un espectáculo maravilloso, la cita era a las 10 de la mañana, como nunca me levanté a tiempo para asistir a la ribera del río Mapocho, donde despertaría esta pequeña gigante...
A pesar de que nuestra presidenta asistió al lugar para pedir a la pequeña que cazara al rinoceronte perdido, la que sacó aplausos con locura fue esta niña vestida de verde... verla levantarse, mover sus ojos, desplazarse ayudada de sus duendecitos, fue algo que cambió a todos los presentes, porque en fracción de segundos todos nos volvimos niños... los gritos, la algarabía, el deseo de correr tras ella era algo que se podía sentir en el aire, un sentimiento que traspasó a todos.
Los responsables de traer esta marioneta ( qué serio suena escribirlo, la verdad es otra ), fue la compañía Royal Deluxe, que trajo esta puesta en escena desde Francia para cerrar el evento Teatro a Mil, que se estaba desarrollando en Santiago por esos días. Estuvo 3 días paseándose por nuestras calles, tratando de cazar a un rinoceronte africano que estaba perdido y que había emergido de las minas de Chuquicamata...
Cada día la cantidad de personas que iba a acompañarla fue mayor, si bien tenía un horario de actividades propio de una gigante ( por la mañana de 10:30 a 13:00, por la tarde de 17:30 a 20:00 ), eso no era impedimento para ir a verla en todo horario, porque hasta cuando dormía su pecho y boca se mecían al sonido de grillos y ronquidos...
El día antes de la aparición del rinoceronte, un grupo de vecinos se reunió para hacer aparecer una bosta, hecha con barro, señal indiscutible del paso de este feroz animal que ocasionó varios destrozos en la ciudad. Todos estos hechos fueron ampliamente informados por todos los canales nacionales, que iniciaban su entrega noticiosa con el reporte de las actividades de la pequeña gigante.
Si bien en lo formal este montaje fue una interesante intervención urbana, nos dejó a todos algo especial en el corazón, porque a todos nos dió la oportunidad de volver a creer en la magia, de sentirnos como niños y dejarnos llevar por la imaginación, nos regaló una alegría nueva que hacía mucha falta en nuestra ciudad.
Feliz de haberlo vivido. La magia existe.
Los responsables de traer esta marioneta ( qué serio suena escribirlo, la verdad es otra ), fue la compañía Royal Deluxe, que trajo esta puesta en escena desde Francia para cerrar el evento Teatro a Mil, que se estaba desarrollando en Santiago por esos días. Estuvo 3 días paseándose por nuestras calles, tratando de cazar a un rinoceronte africano que estaba perdido y que había emergido de las minas de Chuquicamata...
Cada día la cantidad de personas que iba a acompañarla fue mayor, si bien tenía un horario de actividades propio de una gigante ( por la mañana de 10:30 a 13:00, por la tarde de 17:30 a 20:00 ), eso no era impedimento para ir a verla en todo horario, porque hasta cuando dormía su pecho y boca se mecían al sonido de grillos y ronquidos...
El día antes de la aparición del rinoceronte, un grupo de vecinos se reunió para hacer aparecer una bosta, hecha con barro, señal indiscutible del paso de este feroz animal que ocasionó varios destrozos en la ciudad. Todos estos hechos fueron ampliamente informados por todos los canales nacionales, que iniciaban su entrega noticiosa con el reporte de las actividades de la pequeña gigante.
Si bien en lo formal este montaje fue una interesante intervención urbana, nos dejó a todos algo especial en el corazón, porque a todos nos dió la oportunidad de volver a creer en la magia, de sentirnos como niños y dejarnos llevar por la imaginación, nos regaló una alegría nueva que hacía mucha falta en nuestra ciudad.
Feliz de haberlo vivido. La magia existe.



