Hoy era un dia normal, más pesado que de costumbre. Hoy era un día como todos, como muchos.
Hasta que supe de ti, y lo que te pasó. No lo podía creer. No pude creerlo, aun cuando lo confirmaban por telefono.
No lo crei, aun cuando te vi en esa caja fantasmagórica.
Y ahora, que debo decirte adios, no se cómo hacerlo. Solo sé que no lo puedo aceptar.


4 comentarios:
A todos nos cuesta entender y aceptar esta etapa de la vida, por lo que me uno a tus sentimientos y oraciones encontrando consuelo en Dios nuestro creador.
Bendiciones a Marcela, sus seres querido y a ti...
Graxs Roberto.
Saludos para ti, escribame.
Cuanto antes aceptes las cosas, antes podrás ver las cosas buenas que hay detrás de cualquier impedimento, por muy triste que sea. A veces los recuerdos son más poderosos que la realidad. Saludos
Tengo tantas preguntas sin respuesta.
Aun es un enigma.
Saludos Wig
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